jueves, 14 de noviembre de 2024

La Constitución santafesina de 1921 y la primera mujer electa Intendenta de la Argentina.

 

La Provincia tuvo una Constitución progresista y laica y fue dictada en 1921.

Esa norma conmovió los cimientos tradicionales de la sociedad política santafesina: incorporó por primera vez, y casi 28 años antes que la Constitución de 1949, los derechos sociales y del trabajo, como lo hicieron la Constitución de México de 1917 y la Weimar en 1919. Transformó la política criolla suprimiendo potestades de los gobernadores sobre los municipios: los Intendentes se elegirían por el voto popular, -como los consejeros escolares- y se consagraría la autonomía municipal, permitiendo que Rosario y Santa Fe dictasen sus cartas orgánicas durante el Gobierno de Luciano Molinas (1932-35). Ojalá muchas de las sabias instituciones y propuestas de avanzada de esa Carta, sean tenidas en cuenta a la hora de reformar la actual de la Constitución de 1962.  

En su proyecto transformador y democratizador, aquella Constitución posibilitó la ampliación de derechos cívicos: por primera vez, permitió que los extranjeros pudieran votar y que las mujeres -amén de las restricciones de la época- tuvieran la oportunidad de elegir y ser elegidas para cargos locales, mucho antes de su consagración a nivel nacional en el año 1947.  

Desde fines del siglo XIX hubo un movimiento nacional de mujeres que venía luchando por la obtención de sus derechos políticos. Fueron cuatro médicas, las feministas de la primera hora: Cecilia Grierson, Elvira Rawson, Alicia Moreau de Justo -que creó el Comité pro sufragio femenino en 1907- y Julieta Lanteri, quien, mediante un artilugio jurídico, pudo ser candidata a diputada nacional en 1920.

 



 Sin embargo, hasta mediados del siglo XX nunca una mujer -por lo que conozcamos- había accedido a un cargo ejecutivo por el voto popular. La Constitución de 1921 posibilitó un hecho histórico sin precedentes en materia electoral: en la localidad de Soldini, cercana a la ciudad de Rosario, una docente, Julieta Lavaggi de Ginocchio, el 11 de marzo de 1934, se presentó a elecciones encabezando una lista comunal “Independiente”. Para sorpresa de todos, triunfa en esos comicios por el 73% de los sufragios: 332 votos frente a los 117 de la Lista “Liberal” que lideraba un caudillo local. Así, Julieta se consagraba por primera vez, como Presidenta de una Comisión de Fomento.

Este hecho fue registrado por los diarios de la época como la “primera mujer “intendente” de la Argentina (y probablemente de Latinoamérica). El Diario La Capital de Rosario, decía el 18 de marzo de 1034: “La reforma democrática que ofrece al electorado la inclusión de la mujer, revela la evolución cívica operada en la Provincia de Santa Fe, donde tantas pruebas de elevada cultura, se han manifestado en los recientes comicios”.

La profesora e investigadora graduada en la Universidad Nacional de Cuyo, Norma Isabel Sánchez, en un excelente trabajo que tituló “A casi 50 años de la ley de voto femenino”, se refiere al caso en estos términos: “la designación de Julieta Lavaggi de Ginocchio destruyó dos mitos: la mujer podía ser electa por el sufragio, con votos de sus pares y de los varones; y los caudillos naturales de ciertas localidades podían ser vencidos”.

Merced a la Universidad Pública, pude conocer al joven estudiante de la Facultad de Derecho de la UNR e investigador de la historia de la localidad de Soldini, César Marconcini, quien fue el que, conociendo de mis estudios sobre la Constitución de 1921, me brindó toda la información, los antecedentes históricos y los datos sobre la apasionante vida de Julieta Lavaggi de Ginocchio.

El viernes 15 de noviembre a las 18 hs, en la Escuela Secundaria Orientada Nro. 444 de Soldini que lleva el nombre, precisamente, de Julieta Lavaggi de Ginocchio, haremos un homenaje a su memoria, como lo hicimos hace pocos días en el Concejo Municipal de Rosario, junto a familiares -estuvieron presentes los nietos de Julieta- y autoridades de esa localidad, presentando la 2da edición de nuestro libro “La Constitución de 1921. La verdadera Constitución progresista de Santa Fe”. 


Es justo pues, brindar un homenaje a Julieta Lavaggi de Ginocchio, pionera en las luchas por la igualdad derechos de las mujeres en la Provincia, y reivindicar a aquella Constitución de 1921, revolucionaria para su época, que permitió ese hecho institucional sin precedentes: se inscriben en la mejor tradición democrática y progresista de Santa Fe.

Artículo públicado por el Diario La Capital de Rosario, el 14 de noviembre de 2024.

Gracias Jorge Salum por la publicación. 


domingo, 31 de diciembre de 2023

 

"Un gobierno democrático debe canalizar los disensos, no eludirlos ni reprimirlos"

Entrevista a Oscar Blando, profesor de Derecho Político y Derecho Constitucional. Exdirector de Reforma Política y Constitucional de Santa Fe


Oscar Blando, profesor de Derecho Político y Derecho Constitucional, cuestiona al presidente Javier Milei por pretender avanzar con reformas estructurales y una vasta desregulación económica sin “acuerdos políticos fuertes y debates amplios, públicos y democráticos”. Y, fundamentalmente, por tratar de eludir la Carta Magna nacional.

“El deber de todo gobierno democrático es canalizar los disensos, no eludirlos ni reprimirlos”, advierte a La Capital el también exdirector de Reforma Política y Constitucional de la provincia, que, de cara a un enero que promete alta temperatura política, asevera: “Milei demuestra una vocación autoritaria cuando afirma de modo extorsivo que, si no le aprueban el DNU, es porque los legisladores son coimeros. Tendrá que probarlo”

¿Cómo mensura las consecuencias institucionales de la ley ómnibus y el DNU del gobierno nacional?

Reformas estructurales, de desregulación económica (con privatizaciones) y del Estado, merecen acuerdos políticos fuertes y debates amplios, públicos y democráticos. No por vía DNU ni de leyes ómnibus que colisionan con principios y valores de la Constitución y el estado de derecho. Y esos acuerdos no se consiguen reprimiendo protestas o considerando sospechosos a los que piensan distinto y lo manifiestan. El megadecreto es un atajo que intenta eludir la Carta Magna y, por eso, causa una severa perturbación para la legalidad y la democracia. Subyace la intención de eludir las reglas del juego democrático. Con el DNU se busca sustituir integralmente al Congreso en su función legislativa, un desvío de poder y un intento de obtener la suma del poder público, prohibido por el artículo 29 de la Constitución. Estas normas traen la máxima inseguridad jurídica: nadie sabe cuánto duraran, si el Congreso las derogará o si la Justicia las declarará inconstitucionales.

¿Milei no quiere disenso?

El deber de todo gobierno democrático es canalizar los disensos, no eludirlos ni reprimirlos. El presidente no debe calificar a los adversarios como enemigos, como lo hizo desde la campaña, ni dividir a la sociedad entre “personas de bien” o quienes él considera arbitrariamente que no lo son. Tampoco considerar los límites institucionales, el Congreso, un estorbo: son los reaseguros de la convivencia democrática que hay que preservar y no quebrantar. Y tener siempre presente: los derechos y las libertades se consagran y protegen desde la Constitución, que hay que respetar. No son la concesión graciosa de un gobernante, aunque se crea iluminado por las “fuerzas del cielo”.

Mientras el Congreso se prepara para una desafío crucial, las miradas también apuntan a la Justicia por un eventual freno al DNU.

En un estado constitucional de derecho, que se rige por frenos y contrapesos, existe un doble control: el político, a través del Congreso, y el jurisdiccional ejercido por los jueces. Estos últimos ejercen un control de constitucionalidad y convencionalidad. El Parlamento tiene un rol fundamental: no habrá DNU y ley ómnibus sin el acuerdo de los legisladores, que más allá de sus banderías políticas deben privilegiar los valores y principios de la Carta Magna y de los instrumentos internacionales de derechos humanos, que tienen jerarquía constitucional. Estaremos atentos a cada voto, porque la democracia constitucional argentina depende, en gran medida, de qué deciden en esta circunstancia. Milei demuestra una vocación autoritaria cuando afirma de modo extorsivo que, si no le aprueban el DNU, es porque los legisladores son coimeros. Tendrá que probarlo. Pero, con esa misma lógica, ¿si se lo aprueban presupone que el gobierno los ha sobornado? La misma vocación autoritaria manifiesta el vocero presidencial (Manuel Adorni) al sostener que los legisladores deberán elegir entre lo que votó la gente o poner palos en la rueda. Primero, a los legisladores también los votó el pueblo, por lo que tienen la misma legitimidad que el presidente. Segundo, el Congreso no es un agencia del Ejecutivo sino debate, búsqueda de consensos y control. Se llama democracia. Tercero, en lugar de extorsionar deberían dedicarse a convencer.

Entre las medidas urticantes del Ejecutivo, por ejemplo, está la restricción al derecho de reunión.

Los derechos de reunión, de asociación, de protesta, no sólo son fundamentales básicos de la mayor consideración constitucional sino que están incluidos dentro del derecho a la libertad de presión base de la democracia. La restricción y penalización de esos derechos, el lenguaje empleado y su contenido, poco tienen que ver con un gobierno democrático o, por lo menos, con la vigencia de hecho de un estado de sitio encubierto y permanente. Además, esas normas represivas colisionan con derechos humanos garantizados por la Constitución y por los tratados de derechos humanos que incorporamos a ella, así como la jurisprudencia de la Cidh, de la ComisiónIDH y la Carta Democrática Interamericana. Todas esas normas no pasarían un test de constitucionalidad y convencionalidad. La normativa crea tipos penales abstractos de anticipación, criminaliza el ejercicio de la libertad de expresión, penaliza la reunión de tres o más personas como en las épocas más oscuras de la Argentina. Debemos recordar que, cuando a las Madres de Plaza de Mayo les impidieron reunirse, comenzaron a circular en ese histórico espacio, convirtiendo las rondas en un grito de resistencia y libertad.

El presidente va también por una drástica reforma electoral.

Sí, a nuestro juicio negativa en su mayoría. Establece el sistema de candidaturas uninominales, suspende las Paso y elimina el régimen de publicidad electoral gratuita y los límites a los aportes para partidos y campañas. De ese modo, torna inequitativa la competencia, privatiza la campaña y echa por tierra un sistema de búsqueda de transparencia y publicidad de años. El sistema de circunscripciones uninominales tiene, entre otros efectos, el de no garantizar el pluralismo político y la proporcionalidad en los cuerpos legislativos: es electo un solo candidato, aunque gane por un voto. Eso hace que pueda distorsionarse la relación entre votos y bancas, es decir, permitiendo una desproporcionalidad entre los sufragios conseguidos y los espacios obtenidos. El ejemplo es el Senado de Santa Fe. Pero los sistemas uninominales tienen otros serios problemas: desde la imposibilidad de cumplir con el cupo constitucional a la eliminación de la paridad de género y, en base a cómo se diseñen las circunscripciones, la eliminación o reducción de las minorías. Incluso la tergiversación del voto mayoritario de la ciudadanía, haciendo ganar a quien no ganó. En el proyecto gubernamental, el Ejecutivo será el que diseñe las circunscripciones: tendremos un sistema de mileimandering, recordando al famoso gobernador del Estado de Massachusetts Elbridge Gerry (gerrymandering), quien modificó a su antojo los límites de su distrito.

¿Comparte la eliminación de las Paso?

Las Paso pueden tener una revisión crítica en su funcionamiento. Sin embargo, fomentaron la democratización de las organizaciones políticas, garantizando la competencia interna y evitando la opacidad en la selección partidaria, y permitieron una oferta electoral ordenada, depurada y más comprensible en las generales. Y contribuyeron a disminuir el volumen de la oferta (umbrales) de partidos sin representación, orientando la formación de frentes y coaliciones. Preferiría discutir posibles modificaciones a las Paso antes que su derogación.

¿Y la posible llegada de la boleta única al escenario nacional?

Hemos alentado la implementación a nivel nacional de la boleta única, pero de papel, no el voto electrónico. Ya sea con el diseño santafesino o cordobés. Es un salto de calidad institucional. El ejemplo de los doce años desde su implementación en Santa Fe es la mejor carta de presentación.

El radicalismo presentó en el Senado y en Diputados de la Nación leyes espejo para desactivar el DNU. ¿Sirve esa alternativa?

No la encuentro plausible porque no soluciona el problema. En extraordinarias sólo se pueden abordar los temas que envía el Ejecutivo y tratarlo en el Congreso es lo que no quiere Milei. Presentar una ley espejo al DNU significa estar de acuerdo con el contenido de ese megadecreto. Emprolijar un disparate jurídico y constitucional no subsana el disparate.

El DNU en la Argentina tiene un abultado historial de usos y abusos...

Los presidentes argentinos, en mayor o menor medida, usaron y abusaron de los DNU, pero nunca nadie dictó uno con 366 artículos que derogan o modifican normas, incluso los Códigos Civil y Aduanero y las leyes de contratos de trabajo y de alquileres. Hasta fulmina el derecho de huelga del artículo 14 bis de la Constitución. Por ser el megadecreto una verdadera plataforma de gobierno, con reformas tan extraordinarias que afectan derechos humanos básicos, la exigencia del debate democrático y plural y la necesaria búsqueda de consensos en el Congreso, el órgano representativo de la voluntad popular, es vital.

Publicado en el Diario La Capital de Rosario. Entrevista del periodista Javier Felcaro.

(31/12/2023)

https://www.lacapital.com.ar/suscriptores/un-gobierno-democratico-debe-canalizar-los-disensos-no-eludirlos-ni-reprimirlos-n10110521.html?token=&login=google

martes, 26 de enero de 2021

¿Santa Fe debe suspender las PASO?.

 El Presidente Alberto Fernández ha enviado al Congreso Nacional para ser tratado en sesiones extraordinarias un tema denominado “Emergencia sanitaria y calendario electoral”, lo que habilita de hecho, la posibilidad de tratar la suspensión de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Santa Fe además de elegir legisladores nacionales, debe renovar cargos municipales y la totalidad de la comisiones comunales, por lo que si optase por la suspensión, deberá reformar la ley provincial de PASO vigente.



¿Es necesario y conveniente que Santa Fe suspenda las PASO, dadas las particularidades incluso que tiene su legislación?. Me concentraré en discutir las más importantes razones que propician dicha suspensión, con especial referencia a nuestra Provincia:

1) El principal argumento para suspender las PASO, es la pandemia. Salvo que ocurra una catástrofe sanitaria en los próximos meses, no habría razones para suspenderlas. Parece lo contrario: la llegada de las vacunas avizoran un panorama más alentador. La evidencia indica que las elecciones se pueden realizar aún con pandemia, como ha ocurrido en muchas partes del mundo y la región (Bolivia). En EEUU, millones de personas votaron de manera presencial.

Es posible votar con cuidados y protocolos, como lo propone la Cámara Nacional Electoral. Así como se hacen filas con distanciamiento para ingresar a un comercio o a un club, se pueden hacer para emitir el voto. Se pueden organizar cronogramas con diferenciación de horarios según grupos etarios. Además Santa Fe tienen el sistema de votación más apropiado para preservar la salud de los electores y autoridades comiciales: la boleta única de papel. Al ser entregada a cada ciudadano por el presidente de mesa el día de la elección evita toda manipulación previa al comicio. Se puede prever que al momento de elegir la opción en la boleta o al firmar el padrón se utilicen lapiceras descartables y las cabinas de votación podrán ser colocadas con la suficiente distancia e incluso en espacios abiertos.

2) Se sostiene que las PASO son innecesarias porque no son utilizadas por los frentes y partidos. Digamos que este no ha sido el caso de Santa Fe: ha habido una real competencia en la nominación de las candidaturas, especialmente para los cargos que van a disputarse precisamente este año. Tomemos un solo ejemplo: Rosario, candidaturas a concejal en las PASO años: 2015: 40 listas; 2017: 43 listas; 2019: 36 listas. Y así podríamos apuntar datos para cargos ejecutivos, legislativos y comunales. Las PASO en Santa Fe pueden pecar por “exceso” pero no por falta de competencia o desuso.

3) La legislación de Santa Fe atenúa dos “obligaciones” que suelen ser críticas a las PASO: la obligación del voto ciudadano y la de los partidos cuando no tienen competencia interna. Según el artículo 16 de la ley 12367 (PASO), están eximidos de la obligación de votar todos los ciudadanos que lo comuniquen (sin invocar razón alguna) desde la convocatoria de la elección y hasta 48 hs antes del comicio. Y por el artículo 2 de la misma ley y exclusivamente para cargos municipales y comunales (que son los que se disputan este año) no se realizará la elección cuando se verifique que en una localidad todos los partidos y alianzas hayan presentado una sola lista. Muchos ciudadanos podrán por tanto, decidir no votar y muchos partidos y frentes podrán acordar, si lo desean, candidaturas comunes y evitar la elección.

4) Otro argumento es el “gasto”: la democracia electoral siempre tiene costos financieros y vale la pena afrontarlos para garantizar los derechos políticos de los ciudadanos. Para “ajustar” la política no empezaría por la supresión de elecciones: si se quisieran ahorrar recursos y garantizar la salud y el impacto ambiental, otra vez, debería empezarse por implementar la boleta única de papel a nivel nacional como en Santa Fe porque además de “ahorrar” significativamente y cuidar la salud de los argentinos en un contexto de pandemia, hace más equitativa y transparente la votación y evita el “negocio” de muchos aventureros de la política que más que partidos parece que organizan “micro emprendimientos personales”.

5) Más allá de las supresión o no de las PASO, si la Provincia decide realizar elecciones simultáneas con la Nación, se debe ratificar, como lo hizo el Gobierno del Frente Progresista en 2013 y 2017, la utilización de la boleta única de papel para la elección de cargos locales y realizar los Convenios correspondientes con la Cámara Nacional Electoral.

Santa Fe en base a su poder autonómico consagrado por la Constitución Nacional y en defensa de su sistema de votación debe asegurar, si se deciden elecciones simultáneas, que el pueblo santafesino vote en un mismo acto con dos sistemas diferentes: las boletas partidarias a nivel nacional y la boleta única de papel a nivel de cargos locales como se viene haciendo con todo éxito. Así garantizamos el federalismo electoral y cuidamos el voto de los santafesinos con la boleta única. Cuidar el voto es cuidar la democracia.

No suprimir la democracia.

La evidencia demuestra que en Santa Fe las PASO han sido utilizadas, han contribuido a proponer una oferta electoral más ordenada, depurada y comprensible para el elector, han ayudado a construir frentes electorales competitivos y resolver democráticamente las diferencias intra partidarias. Un sistema superador, siempre perfectible, que reemplazó a la nociva “ley de lemas”.

Hay una realidad: se podrán suspender las PASO pero seguramente no se suprimirán las elecciones internas partidarias para dirimir candidaturas. Salvo un “milagro” que haga que de pronto todas las líneas internas de partidos y frentes electorales se pongan de acuerdo amigablemente y cedan generosamente sus lugares, las elecciones internas en su gran mayoría, se realizarán y el problema derivado de la pandemia seguirá presente -tal vez agravado- y con menos control sanitario. La “competencia para la postulación de candidatos a cargos públicos electivos” y la “representación de las minorías” son derechos constitucionalmente reconocidos. Eliminar las elecciones internas abiertas o cerradas para elegir candidatos, aún por excepción, es suprimir la democracia partidaria. Evitemos que la democracia y los partidos también sean víctimas de la pandemia.


Artículo publicado en el Diario La Capital de Rosario- 27/01/2021

https://www.lacapital.com.ar/opinion/santa-fe-debe-suspender-las-paso-n2638265.html


miércoles, 20 de enero de 2021

PAREDES

Por Oscar Blando


Levanto la vista y veo entre las obras en construcción de mi ciudad, esas viejas 

paredes (des) pintadas o empapeladas, que resisten -porfiadas- su caída.


Paredes que asoman inmóviles tratando de pasar desapercibidas y engañar 

la mano impiadosa, inexorable, del progreso. 




Paredes que aparecen como mudos testigos de otro tiempo.


Levanto la vista y me pregunto:

¿Quién habrá vivido entre esas paredes?.

¿Quiénes las habrán habitado?.

¿Qué historias se esconden detrás de cada una de ellas?.


Allí estuvieron las horas interminables de la espera,

del llamado que no llega,

de la voz que no aparece detrás de la puerta.


En ellas se habrán escuchados los gritos de dolor

los gemidos de placer

los reproches de interminables (y olvidables) peleas. 

Pero también se habrán oído los llantos del bebé esperado y las dulces risas 

de los padres primerizos.


Entre esas paredes se habrán esbozado los primeros palotes y dibujos,

se habrá escrito el primer poema de amor,

las encendidas proclamas,

y se habrán ocultado de la barbarie, los mejores libros.


Esas paredes habrán albergado desayunos con tostadas,

mates propicios para confidencias y secretos,

imborrables cenas con amigos, de júbilo y melancolía.

O madrugadas de interminables desvelos.


Paredes que seguro fueron 

escenario de enigmas y 

misterios, nunca 

descubiertos.

De buscada y creativa

soledad. 

O de abrumador y resignado desamparo.

De encierros hostiles y forzosos.

O refugio libertario de felices y cómplices encuentros.


En ellas quizá, ocurrió la primera vez. O la última.

Allí se conocieron o tal vez fue el lugar del último adiós.

Ahí se dijeron, te quiero.

O nunca más.


Levanto otra vez la vista y ahora observo “mis” paredes…

Las que me acompañan desde siempre, que conocen de mí, quizá como nadie.

Pienso en un futuro irreversible de ausencia,

y esas paredes desafiando el tiempo,

nunca sabrán que me he marchado.






sábado, 9 de enero de 2021

ESTRELLAS


Estrellas eran aquellas, las que miraba con mi abuelo, en las noches de verano en Villa Rumipal.  Antes de ir a dormir, nos tirábamos en las viejas y cómodas reposeras y durante mucho tiempo observábamos las estrellas. Elegíamos las que más brillaban: las tres Marías, y las de más acá y las de más allá... Pero enseguida sin perderlas de vista, le pedía a mi abuelo Joaquín, que me contara historias y me repitiera estrofas de poetas. Siempre empezaba recitando de memoria el Infierno del Dante: “Nel mezzo del cammin di nostra vita mi ritrovai per una selva oscura ché la diritta via era smarrita”. Y luego me lo traducía: "En medio del viaje de nuestra vida me encontré en un bosque oscuro porque el recto camino se perdió". No me dejaba muy tranquilo, pero me gustaba escucharlo... Por eso tal vez, cada noche terminaba con un ritual: rogándole, una vez más, que me dijera un divertido destrabalenguas en italiano: "Apelle figlio de Apollo" cuyo desafío era repetirlo cada vez más y más rápido y que aún hoy recuerdo… (Para mi sorpresa, está subido a internet: alguien lo recita, claro, nunca como lo hacía Joaquín...) 
https://es-la.facebook.com/italianoautomatico/videos/apelle-figlio-di-apollo/279581686017745/


De mi abuelo heredé muchas cosas: en primer lugar su importante nariz…(legado que, de haberme preguntado, lo hubiese rechazado). Luego, me dejó el sentido solidario de la vida, fruto de su formación socialista y humanista. Él, que vivió las penurias y carencias de la guerra en su Italia natal, me recriminaba en las mañanas cuando no terminaba de tomar todo mi café con leche: “¡cuantos chicos que no tienen qué comer, se alimentarían con lo que dejás!”.

Sin que mis padres lo supieran, mi abuelo en esas noches con estrellas, también me hablaba de la necesidad de alcanzar un mundo mejor, una nueva sociedad de iguales, sin pobres ni ricos. Donde todos nos pudiéramos entender, empezando por hablar el mismo idioma: por eso pregonaba el esperanto como lengua universal. Por ese entonces, pese a ser chico aún para comprender la dimensión de ciertas cosas, me hablaba del fascismo y de cómo por ser perseguido tuvo que venir solo, sin su familia a la Argentina, y específicamente a la ciudad de Rosario, donde empezó a trabajar en la Federación Agraria Argentina.

También escuchaba a mi abuelo que solía discutir en mediodías agitados con mi tío, un navarro encantador y republicano, y con mi viejo, un latorrista empedernido. Nunca me importó saber quién tenía razón pero allí empecé a encontrarme con una pasión que nunca abandoné: la política. Cuando ya el abuelo Joaquín era muy grande y yo un adolescente, como “última voluntad” y siendo fiel a su estilo de vida, no me dejó bienes ni cosas materiales sino un maravilloso texto mecanografiado y corregido a mano, que denominó “Testamento Filosófico y político del abuelo Joaquín, para Oscarcito”, que guardé como un tesoro y cada tanto releo con emoción (cuando lo encuentro en mi conocido desorden de papeles y libros).


Del mismo modo me inicié con él en el arte: había estudiado filosofía y pintaba cuadros: paisajes y rostros. Había uno con la cara de una actriz de cine a la que admiraba por su belleza, muy conocida a mediados de los 50/60 que vino al Festival de Mar del Plata: Gina Lolobrígida. Ahí estaba su rostro, y un día me dijo: “es parecida a tu madre”… Nunca supe si la pintó a Gina o a mamá, pero ese cuadro quedó en mi memoria para siempre. 

Joaquín me habló repetidamente de las angustias y miserias que atravesaban los sectores populares en la segunda posguerra en Italia y que fueron magistralmente retratadas por lo que se llamó el neorealismo italiano que mi viejo, amante del cine, me enseño de más grande a admirar. Ahí están entre otras, dos obras maestras del cine universal dirigidas por ese genio que fue Vittorio de Sica: Ladrones de bicicletas, que no puedo resistir lagrimear cada vez que veo el llanto desconsolado y la cara memorable de Bruno, cuando llevan detenido a su padre acusado de robar una bicicleta, o cuando Umberto D, el jubilado que pierde su humilde habitación y se decide al suicidio, es salvado por su única compañía, su perro Flike y comienza a jugar con él mientras se alejan juntos por el parque en inolvidable escena final. Cuando miro esas bellísimas pero tristes películas, es inevitable recordar a Joaquín con nostalgia pero también sé que constituyen modestos homenajes a su memoria.

Junto a mi padre, mi abuelo me enseñó a pescar, ese desafío que todo pibe sueña alcanzar: fue en el lago frente a Rumipal. Un día me llevó en una balsa con varios pescadores experimentados, y yo, con una caña que apenás podía sostener, saqué (o me hizo creer que saqué, pero para el caso da lo mismo) el único y enorme pejerrey que ese día parecía tener el lago... y todos aplaudieron esa “hazaña” como si hubiera ganado un Mundial. Fue una tarde brumosa y gris, pero para mí luminosa e inolvidable: me llevé triunfal y agradecido mi “trofeo” e hice realidad mi sueño de la mano de Joaquín.

Todo está grabado en mi memoria….y en estas noches estivales, miro el cielo y trato de parafrasear ese inigualable poema de Borges, “Ajedrez”, y me digo, ¿en qué estrella detrás de cada estrella, estás abuelo Joaquín?.  

(A mi abuelo, Joaquín Palladini)

                                                        



 


martes, 5 de enero de 2021

Todos somos “rebeldes” ¿con causa?. Los argumentos para violar las normas comunitarias.

 

Veo aglomeraciones en muchos lados, también en las islas y en la costa. Allí escucho los argumentos de chicas y chicos para incumplir las mínimas reglas de distanciamiento y tapa bocas: estamos “cansados”, somos jóvenes y nos vamos a “divertir”. “Nadie nos lo va a impedir”.  



Ahora, todos los sectores y rangos etarios de la sociedad tienen (tenemos) argumentos, tenemos alguna “causa” para evadir las normas: todos estamos “cansados”. Nadie puede pretender prevalecer en sus reclamos. O sí. Veamos.

Los adultos mayores dicen, con razón, “se nos va la vida”, “no tenemos tanto tiempo”….

Los de mediana edad, los sectores populares y de clase media, responden que “necesitan trabajar, producir”.

Los adinerados, contestan que quieren hacer “negocios” y “viajar”…

¿Cómo hacemos entonces?. Todos tenemos razones para sentirnos “cansados” pero todos esos argumentos deben resignarse de alguna forma al menos, cuando hay situaciones extraordinarias: estamos en pandemia. No vive el mundo en la normalidad. A nadie se le ocurriría reclamar libertad para ir al shopping en el medio de una guerra civil, como a nadie se le ocurriría pretender ir a tomar sol a una playa en el medio de un tsunami.

Cuando cada uno hace lo que quiere, usa de su “libertad” sin limitación alguna es porque estamos en una etapa pre-estatal. En una sociedad “natural” en donde la libertad individual se confunde con la ley del más fuerte: libertad de eliminar y someter al más débil. En términos hobbesianos: cuando el hombre se convierte en el “lobo del hombre”. Creamos el Estado para superar o mejorar esas etapas. No es aconsejable pretender volver a ellas.

En nuestro caso: ¿quién puede tener la “libertad” de contagiar y perjudicar a terceros y al propio sistema de salud?. ¿Cuál es la libertad prioritaria: la “diversión”, los negocios, los viajes? Y quién decide esa prioridad?. ¿Cada uno?.

Hace tiempo hemos decidido no vivir en una sociedad anómica sin reglas ni límites. Hemos hecho un “pacto” donde cedemos parte de nuestras libertades en beneficio del bienestar general. Y ese acuerdo no sólo es simbólico sino jurídico: se sintetiza en una ley fundamental, la Constitución que juramos respetar y las leyes que de él se derivan. Un pacto de convivencia social.

De algo estoy seguro: no es posible admitir que las “causas” de las rebeldías y “cansancios” de cada sector de la sociedad prevalezcan sobre el bienestar colectivo. Es triste escuchar el reclamo de diversión cuando a pocos metros, algún semejante muere en la soledad de un hospital. Miles están enfermos y están muriendo, y mucho más están sufriendo esas pérdidas.

No saldremos de esta pandemia con egoísmos, con hedonismos e insolidaridad. Tampoco con autoritarismo social o político. Mensaje para todos: gobernantes y gobernados.


lunes, 4 de enero de 2021

La vacuna y la intencionalidad informativa. Un atentado a la salud pública.

 La vacuna y la (negativa) intencionalidad informativa. Un atentado a la salud pública. (más allá de las fake news)

Cualquier vacuna puede provocar algún tipo de reacción: algo de fiebre, hinchazón donde la inyectaron etc.. Por ejemplo, leo que las reacciones de la "vacuna inyectable contra la influenza son dolor, enrojecimiento y/o inflamación en la zona donde se inyectó la vacuna dolor de cabeza (poca intensidad), fiebre, náuseas, dolor muscular y fatiga".
La información por diversos medios es que con la vacuna Sputnik V se notificaron 317 casos con alguna reacción (menor) sobre un total de 32.013 (hasta ayer) personas vacunadas.


Los titulares "dicen" que hay más de 300 casos y no que sólo el 1% tuvo reacciones leves... La intencionalidad informativa es evidente. ¿Se miente? No. Se construye la información como una noticia negativa. Imperdonable en un momento de pandemia tratando de predisponer en contra de la vacunación. Los más osados fueron más lejos: mintieron informando que se había suspendido la vacunación, cuestión que autoridades sanitarias tuvieron que salir a desmentir. Es un claro intento de (des) información. Des-informar o propagar noticas falsas en medio de una pandemia es un delito. Un atentado a la salud pública.
La única realidad es, hasta ahora claro, que la noticia sobre la vacunación es buena: sólo el 1% ha tenido reacciones (leves).

martes, 29 de diciembre de 2020

Alfonsín y el aborto: Cuando impidió incorporar una cláusula antiaborto en la Constitución.


Con grupo de docentes y alumnos llegamos al Rectorado de la UNL donde funcionaba la Convención reformadora de 1994 en Santa Fe. Alfonsín nos concedió una entrevista y estaba serenamente complacido. Él no era pro abortista, pero nos contó, satisfecho, que habían conseguido impedir que se incorporara una cláusula anti aborto en la Constitución. Creía que no era una cuestión para inscribirla y cerrarla en la Carta Magna en ese momento y a las apuradas, sino un tema de debate democrático a futuro. Una vez más, Alfonsín me impactaba como político y estadista.


Nadie me lo contó. Lo ví y lo escuché y así ocurrió.


Menem y su Ministro de Justicia Rodolfo Barra y a instancia de la Iglesia, con lobbys del golpista Aldo Rico, quisieron introducir a último momento y sin consenso, una cláusula antiaborto que establecía expresamente la “protección de la vida desde la concepción”.


Ante ello Alfonsín hizo saber expresamente al peronismo que si insistían con ese propuesta él y su bloque abandonarían la Convención y la reforma se caería. Menem no llegaría a tanto: su objetivo era la reelección.


Ante ello admitieron la propuesta de Alfonsín: propuso incorporar un texto dentro del art. 75, inc 23 (atribuciones del Congreso) y como parte de la legislación sobre “seguridad social”, la “protección del niño en situación de desamparo, desde el embarazo hasta la finalización del período de enseñanza elemental y de la madre durante el embarazo y el tiempo de lactancia”.


Con esta propuesta Alfonsín impedía una cláusula antiaborto en la Constitución que clausuraría cualquier debate posterior, la diluía dentro del régimen de seguridad social y como él dijo en la Convención, dejaba el tema a una futura discusión legal abierta que, “podía ser votada tanto en Suecia donde se practica el aborto con en Irlanda que la prohíbe”.


A horas de un debate fundamental, el de la interrupción voluntaria del embarazo, una vez más, es justo decir: Gracias Dr. Alfonsín!!!! Sin sin su férrea postura hace 26 años, este debate de hoy no se estaría dando.


IVE, ESI: SON MIS PROYECTOS, ESTÚPIDOS.


Algunos no se manifiestan a favor expresamente o condicionan el apoyo al proyecto sobre el aborto porque si se convierte en ley, entienden, teóricamente “beneficiará” o capitalizará el Gobierno Nacional. Y es tanto el encono que tienen que prefieren renunciar a sus principios y viejas luchas antes que -supuestamente- “favorecer”, con su opinión al Gobierno. Mezquindad política, enanismo intelectual. Es como si yo porque siempre propuse la derogación del servicio militar me hubiese convertido en menemista porque apoyé (lo único) esa iniciativa en los 90. Un disparate. Fui antimenemista cuando Menem gobernaba, no de ocasión o después. Fuí antimenemista como diputado en esta Provincia cuando era el proyecto de los Reutemann y casi todos lo apoyaban.  




El Proyecto de IVE es “MI” proyecto. No los del Gobierno de turno. Así como la ESI es “MI” proyecto, y con más razón: fuí el que presenté el primer proyecto de educación sexual en la Provincia siendo legislador en 1990. Es “MI” proyecto, no el del gobierno que lo apruebe.

¿Y saben qué les molesta?: la coherencia: siempre hemos luchado por estas cosas, las mismas cosas, honestamente y lo seguiremos haciendo hasta que se concreten y luego, seremos vigilantes en su cumplimiento.

Por tanto, SON MIS PROYECTOS, ESTÚPIDOS… no los de un Gobierno. Son mis luchas. Mis orgullosas luchas. Y no las “regalo” ni las oculto: eso se lo dejo a los fanáticos y a los mediocres.

En consecuencia, hoy si sale aprobado la IVE, festejaré porque será MI TRIUNFO, junto al de muchos, y si no sale aprobado, será MI (Nuestra) DERROTA, como tantas he tenido. Y allí estaré otra vez, recuperando fuerzas para seguir luchando por ellas, porque más temprano que tarde se convertirán en ley y hará que todos tengamos una sociedad mejor, más libre y más igualitaria.






sábado, 26 de diciembre de 2020

NO SON HÉROES NI VANGUARDIA

No son héroes ni vanguardia. 

Hay aumento de contagios y de fallecidos. Escucho a algunos decir que no hay información o campañas suficientes???. En el mundo y en Argentina, todos (gobiernos, médicos, científicos) dicen hace meses, que hasta que no haya vacuna y millones inmunizados, la única forma de cuidarse es el barbijo, la higiene y especialmente, el distanciamiento físico. Eso tan sencillo y tan claro. ¿Qué es lo que no entienden?. En realidad, entienden, claro que sí. 



Tampoco hay "segunda ola" en nuestro país: hay desaprensión, insolidaridad, indolencia. Y no me refiero a los que necesitan laburar y a pesar de todo se cuidan. No, me refiero a los otros, a esa inmensa mayoría...A los que están convencidos que no se van a contagiar y por eso les importa un bledo contagiar a los demás, incluso a familiares y adultos mayores. A esos que creen que están desafiando al "poder".. Lamento decirles que NO, no son "héroes" de nada. No están tomando la Bastilla ni son la vanguardia del proletariado que hace crujir un "sistema". No, son modestos "caprichositos" (algunos con modales pequeño burgueses) que desafían solamente a un  virus.. y desafían con la arrogancia de los ignorantes los consejos médicos y científicos. Desafían los pedidos de distanciamiento, el cuidarse y cuidar. Eso desafían, modestamente eso. Tanto como eso. 

Aquí los únicos héroes son los médicos, enfermeros, el personal que asiste, los bomberos, que a veces ni siquiera pueden festejar en estas fiestas, que se sacrifican y mueren para salvar vidas, aún y también, la de los indolentes, la de los que desprecian al semejante, la de los "caprichosos" y la de los desafiantes de baratijas. 





domingo, 13 de diciembre de 2020

El caso Traferri: ¿problema constitucional o político?.

 El caso del senador Armando Traferri es el de mayor impacto institucional desde la destitución de Antonio Vanrell en 1990. Allí fue desalojado del cargo de Vice Gobernador mediante el juicio político, en una Legislatura que integré. Aquí por el contrario, se trataría del eventual “desafuero” del senador por el Departamento San Lorenzo para que sea sometido a proceso penal (art. 51 de la Constitución Provincial).   


¿Hay en este caso discusiones constitucionales de magnitud o en realidad el problema es esencialmente político?. Veamos:

1) Lo primero que hay que aclarar es lo que distingue la Constitución Provincial de la Nacional: en ésta los legisladores sólo tienen “inmunidad de arresto”, en cambio en la nuestra, poseen además, “inmunidad de proceso”. Dice el artículo 51: “Sin autorización de la Cámara… no pueden ser sometido a proceso penal”. Es decir, no puede avanzarse sobre el legislador en el enjuiciamiento penal sin que la Cámara proceda al “desafuero”. Algún sector sostiene que esa cláusula sería inconstitucional porque impediría a la justicia actuar: en realidad no le impide, como ha dicho Sebastián Soler, “posterga” el proceso hasta que se haya cumplimentado la exigencia constitucional del “desafuero”, pero si éste es negado, puede continuar vencido su mandato. 

2) El senador Traferri ha dicho que “no puede” renunciar a sus fueros: tema de discusión jurídica. Se sostiene en la doctrina que como se trata de un privilegio del cuerpo y no del legislador, no estaría habilitado para tal renuncia. Poco cuentan los argumentos: el senador manifestó que no se someterá al proceso penal voluntariamente.

3) La decisión de Traferri deja abierta una sola posibilidad: la prevista constitucionalmente en el artículo 51: ante el requerimiento de los fiscales pidiendo el desafuero, es “la Cámara a la que pertenece” (de Senadores) la que debe “autorizar por dos tercios de los votos de los presentes” a que se lo someta a proceso penal. Sin desafuero no puede proseguirse penalmente a Traferri durante su mandato.

4) La Constitución es precisa: dice dos tercios de los “votos presentes” aunque algunos discutan ese número (erróneamente), aduciendo que el art 50 que también se refiere a privilegios parlamentarios habla de las “dos terceras partes de sus miembros”. No es bueno, confundir cuando la Constitución es clara al respecto. En un caso se trata de excluir y corregir a miembros del cuerpo, en el otro, de permitir que se le siga proceso penal.


Es la política, estúpido.

La cuestión constitucional aparece clara, más allá de preferencias personales o doctrinarias. El tema es político y está reservado a la cámara a la que pertenece Traferri: el Senado.

Allí se necesitan 13 votos (si estuvieren todos presentes) para “desaforar” al legislador y el justicialismo en su conjunto tiene 12. En consecuencia, la “llave” que resuelve este tema reside en la voluntad política de ese sector. Si la documentación probatoria fiscal es contundente y amerita el avance de una investigación penal, no debería dudarse con el desafuero. Las inmunidades parlamentarias no fueron creadas como refugio corporativo de los legisladores sino como garantía funcional de independencia frente a otros poderes institucionales (Ejecutivo, Judicial) o fácticos.

De lo dicho se desprende que en este tema que tantas aristas y consecuencias puede tener, no hay un conflicto constitucional sino de naturaleza institucional y político.

Es de enorme impacto que un órgano encargado de investigar delitos (el MPA) haya tenido en su seno integrantes que están siendo acusados ellos de haberlos cometido. A su vez, aparece saludable que sea la misma institución quien investigue y persiga a sus propios miembros. Sin embargo, las derivaciones parecen insospechadas: están involucrados ex legisladores, dirigentes políticos y un senador en funciones que mutuamente se endilgan acusaciones cruzadas de operaciones políticas con los más altos funcionarios del Poder Ejecutivo.

Lo mejor que puede pasar en este vendaval que conmueve la política santafesina es garantizar que los fiscales puedan investigar sin interferencias, libremente y que éstos prueben, si corresponde y garantizando el debido proceso, las graves delitos que se enuncian. Como nunca antes están involucrados de una u otra forma miembros de los tres poderes del Estado. Lo peor sería que frente a este escándalo y a las graves acusaciones no haya respuestas institucionales, se cubra de opacidad cómplice el proceso y no se sepa la verdad y si corresponde, quien deba ser sancionado, efectivamente lo sea. De lo contrario, la credibilidad publica en las instituciones y en la política santafesina, sufrirá un daño irreparable.



viernes, 6 de noviembre de 2020

¿Supresión de las PASO?. Las reglas electorales en juego y la boleta única de papel

¿Supresión de las PASO?. Las reglas electorales en juego y la boleta única de papel. 

 Por Oscar Blando. Doctor en Derecho. Prof. Titular de Derecho Político (grado) Constitucional Profundizado y Electoral (posgrado) UNR. Ex Director de Reforma Política y Constitucional de Santa Fe.
Postergar o suspender las PASO significa cambiar las reglas electorales. Y las reglas electorales no son adornos en los procesos electorales: organizan la competencia política, la oferta electoral y la representación y deben garantizar el derecho constitucional de elegir y ser elegido. La modificación de las reglas electorales tiene impacto y consecuencias en el sistema político: nunca son neutras. 

Por lo tanto, la supresión o suspensión de las PASO requiere de una amplio consenso político: no pueden ser pensadas en beneficios o ventajas para unos y en perjuicio para otros. La modificación de las PASO sólo es viable con un necesario acuerdo político, especialmente de las mayorías parlamentarias en el Congreso Nacional ya que se necesita modificar la ley electoral: no puede hacerlo el Presidente por un DNU ya que le está vedado constitucionalmente legislar en materia electoral (art. 99, inc 3). 

 La supresión de las PASO supone la modificación en la forma de nominación de las candidaturas partidarias y esto tiene un doble impacto: por un lado en la población, en el electorado, ya que no podrá ejercer ese derecho electoral de participación política, y especialmente, tienen influencia decisiva en los partidos y coaliciones electorales. Las PASO significan una forma ordenada, previsible y equitativa de seleccionar los candidatos en las distintas listas y de resolver democráticamente las diferencias intra partidarias. 

 Los argumentos que suelen esgrimirse para la suspensión de las PASO son la pandemia y el gasto. Ciertamente, hay un escenario electoral incierto para el 2021, pero las predicciones indican que la situación puede mejorar, incluso por la aparición de la vacunas, y por otro lado, las elecciones en la región se vienen realizando con protocolos estrictos aún con pandemia y en estas épocas: Bolivia lo ha hecho recientemente sin inconvenientes y por estas horas EEUU, donde han votado mas 50 millones de personas de manera presencial. 

Si del “gasto” se trata debemos decir, que la democracia electoral siempre tiene sus “costos” económicos y vale la pena afrontarlos para garantizar los derechos políticos de los ciudadanos. Si de “ajustes” se trata no empezaría por la supresión de las elecciones. Si la política quisiera ahorrar recursos y garantizar las salud y el impacto ambiental, debería empezar por implementar la boleta única de papel a nivel nacional como una forma de hacer más equitativa y transparente la votación, evitando además el “negocio” de muchos aventureros de la política que más que partidos organizan “micro emprendimientos individuales”. 

Santa Fe, simultaneidad y boleta única. 

 Más allá de las supresión o no de las PASO, si la Provincia decidiese realizar elecciones simultáneas con la Nación en el año 2021, debemos garantizar, como lo hizo el Gobierno del Frente Progresista junto a las fuerzas de la oposición en 2013 y 2017, la utilización de la boleta única de papel para la elección de cargos locales. Santa Fe en base a su poder autonómico garantizado por la Constitución y en defensa de su sistema de votación debe asegurar, si se deciden elecciones simultáneas, que el pueblo santafesino vote en un mismo acto con dos sistemas diferentes: las boletas partidarias a nivel nacional y la boleta única de papel a nivel de cargos locales. Así garantizaremos el federalismo electoral y cuidaremos el voto de los santafesinos con la boleta única de papel. Cuidar el voto es cuidar la democracia.

martes, 30 de junio de 2020

¿Independentismo en la Argentina?. Una propuesta absurda e inconstitucional.


Hablar de "independentismo" es un despropósito y un debate tan inviable como equivocado. Ya lo habían insinuado algunos después de las elecciones de 2019, cuando se proponían hacer la "República del centro", es decir, las provincias llamadas "ricas" que votaron al macrismo. Algo parecido están queriendo instalar ahora.

Mis apuntes sobre esta provocativa propuesta:
1) Nadie niega la inveterada postura centralista de los gobiernos nacionales en perjuicio de las provincias. Es más, la discriminación sobre la base del color político. Un ejemplo, es la deuda que tiene la Nación con Santa Fe y lo que aporta al erario nacional no regresado a la Provincia. Pero a Hermes Binner no se le ocurrió proponer la separación de Santa Fe. Inició una demanda judicial ante la Corte Suprema. Aún impaga e insólitamente no reclamada en actitud claudicante del actual gobierno provincial.



2) La propuesta de "independencia" es inviable constitucionalmente. Argentina es una República Federal. Por tanto, las provincias tienen autonomía (no soberanía) y no pueden escindirse (secesión). La secesión es una atribución de una Confederación, no de una federación. También es inapropiada la vinculación asimilable con España que tiene un régimen autonómico diferente.
Por tanto, el debate en estos términos es absurdo y parece buscar un efecto político para que algunos medios lo difundan. Y lo consiguen: proponer debates imposibles de materializar para encontrar espacios de publicidad personal o partidaria.
3) Si se lee el artículo y las propuestas son casi exclusivamente de carácter economicista. Es decir, se pretendería descuartizar la Argentina federal, autonómica, por un esperpento insolidario, injusto, desigual que ni la Constitución del 53 ni producto de las reformas posteriores admiten. Es decir, lo que confusamente promueven, está prohibido constitucionalmente.

4) Qué es lo que sí pueden hacer las Provincias en el marco de la reforma de 1994?. "Crear regiones" como lo establece el art. 124 de la Constitución Nacional "para el desarrollo económico y social..." y "celebrar convenios internacionales en tanto no sean incompatibles con la política exterior de la Nación y no afecten las facultades delegadas al Gobierno federal o el crédito público de la Nación, con conocimiento del Congreso"..Sólo eso, Hasta ahí. Que nada tiene que ver con este supuesto y confuso "independentismo" abiertamente inconstitucional.



5) Sin duda la Argentina merece un debate sensato y responsable sobre el federalismo y sobre la distribución de los recursos y la coparticipación. Nuestro país, tiene una superestructura que es federal pero su infraestructura es unitaria. Es ese el debate que nos merecemos, dentro del orden constitucional y federativo que excede el cuestionamiento de las "provincias ricas" excluyendo a las que algunos neoliberales llamaron, provincias "inviables". Es rediscutir todo el régimen federal argentino seriamente y no esta propuesta tan provocadora, absurda, como institucionalmente inviable.

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